¿Has decidido cambiar el color de tus instalaciones para darles una nueva imagen? Es una gran idea, especialmente si la pintura ya ha sido dañada y luce imperfecciones. Pero, además de elegir el color, hay otros factores que debes de tomar en cuenta al momento de seleccionarla. ¿La ocuparás en interiores o para exteriores?

La mayoría de las pinturas de uso residencial están compuestas por pigmentos, cargas, aglutinante y disolvente que aportan las siguientes características:

Pigmentos: dan color y opacidad.

Cargas: son las que le otorgan a la pintura un mayor cuerpo o espesor, así como resistencia y brillo.

Aglutinante: es el material que, una vez seco, formará la capa de pintura adherida a la superficie pintada.

Disolvente: otorgan consistencia a la pintura para hacerla maleable durante su aplicación, pero durante el secado se evaporan.

Aditivos: son compuestos con los que se mejoran las propiedades comunes. Por ejemplo, aquellos antihongos o anticorrosión.

Regresando a las pinturas para interiores y exteriores, las primeras no han sido diseñadas para soportar el calor o la lluvia ya que no tienen resistencia a la intemperie; mientras que las segundas contienen sustancias químicas para proteger la superficie de hongos e insectos.

Para que hagas una compra efectiva y la aplicación de la pintura sea como lo esperas, te recomendamos acudir a Promex Alsa en donde con gusto te daremos las características de las pinturas que disponemos para uso residencial y sean lavables, vinílicas o de aceite.

Con información de Pintomicasa, Pintura y Decoración.